El origen del melón, aunque confuso, se sitúa en África. Sin embargo, parece que fue en la India donde empezó a cultivarse por el hombre. Aunque nos sorprenda, el melón no es una fruta…es una verdura, pero su utilización y su dulzor hace que culturalmente lo consideremos una fruta.
El melón
existe en varias formas y colores,
según la variedad. La variedad
que ofrece Frudiva se caracteriza
por ser de forma redonda, piel rugosa
y gruesa con una pulpa anaranjada.
Su corazón está repleto
de pepitas también anaranjadas.
El melón es dulce y a la vez tiene un alto contenido de agua que lo hace muy refrescante.
El melón es una fuente de betacaroteno o provitamina A que lo convierte en un buen antioxidante. Es además, por su gran contenido en agua, una fruta con poco aporte calórico. El dulzor de la fruta se lo da la sacarosa. Nos aporta además vitamina C y minerales como el sodio o el potasio.