La pitaya fue observada por primera vez en forma silvestre por los conquistadores españoles en México, Colombia, Centroamérica y las Antillas, quienes le dieron el nombre de pitaya que significa fruta escamosa.
La pitaya puede
encontrarse en rojo, conocida como
“la fruta del dragón”,
y amarillo. Frudiva ofrece la pitaya
amarilla, que se caracteriza por tener
una corteza de color amarillo con
espinas y una pulpa blanca y aromática
con pequeñas semillas negras.
Su sabor es exquisito, como agua azucarada, muy fino y delicado.
La pitaya es
un fruto de muy bajo valor calórico,
ya que apenas contienen hidratos de
carbono. Tiene un alto contenido de
vitamina C. La vitamina C interviene
en la formación de colágeno,
huesos y dientes, glóbulos
rojos y favorece la absorción
del hierro de los alimentos, la resistencia
a las infecciones y tiene acción
antioxidante.