El tomate de árbol, que también se conoce como tamarillo, debe su nombre a su parecido con el tomate que todos conocemos. El parecido nos es casualidad ya que ambas especies pertenecen a la familia de las Solanáceas, que incluye unas 2.300 especies de plantas americanas, de las que sólo se cultivan unas treinta.
El Tamarillo probablemente nació en los Andes peruanos para luego extenderse en países vecinos como Chile, Ecuador, Bolivia, Brasil y por supuesto Colombia. |